Yolanda García Chef
Recolectar es mi manera de escuchar al entorno; cocinar, la de contarlo.
Desde mis raíces almerienses, aprendí a mirar lo pequeño, lo invisible, lo que pasa desapercibido bajo nuestros pies: hierbas, flores, algas, moluscos... ahí descubrí que la cocina para mí no es sólo un oficio, sino un lenguaje para hablar con la naturaleza y un puente para devolverle respeto.
Recolectar me enseñó que cada planta tiene nombre y apellido, que no existen “Las Malas Hierbas” sino la vida en todas sus formas, que cada hierba, cada flor, cada fruto silvestre nos devuelve la conexión perdida con lo silvestre y ocurre que cuando nombramos lo que comemos, dejamos de dominarlo (tomar sin destruir) y empezamos a convivir con ello valorando su fuerza nutritiva y belleza tan exclusiva.
Cocinar con lo silvestre no es solo nutrirse: es abrir una ventana íntima al paisaje, sentir gratitud y pertenencia. Cocino con la tierra y el mar como aliados, convirtiendo cada plato en memoria, sabor y conciencia, resistiendo al modelo que nos quiere obedientes y sin tiempo. A través de mis platos defiendo la biodiversidad, la libertad de elegir y el gozo de volver a mirar la tierra con respeto.
¿Comprendéis ahora por qué he recibido el cariñoso apelativo de La Chef de las Malas Hierbas?





















